Los hackers del MIT y el juego de Vida

El prolífico matemático inglés John Conway inventó en 1970 el juego de Vida. El jugador únicamente tiene que colocar algunas fichas en un tablero cuadriculado. Esta configuración inicial de fichas evolucionará a lo largo del tiempo siguiendo las “leyes de Conway“. Conway eligió sus reglas de manera que fuera muy difícil predecir qué ocurriría a partir de una configuración inicial, y son bastante sencillas. Teniendo en cuenta que cada casilla tiene 8 casillas adyacentes, estas son las reglas:

  • Supervivencia: una ficha está en contacto con 2 ó 3 fichas: en la generación siguiente queda como está.
  • Fallecimiento: una ficha está en contacto con menos de 2 (muere por aislamiento) o con más de 3 (muere por superpoblación). En la generación siguiente desaparece del tablero.
  • Nacimientos: cuando una casilla vacía está en contacto con 3 fichas, en la siguiente generación contiene una ficha

El juego fue descrito por Martin Gardner en su sección de “Juegos Matemáticos” de la revista Scientific American. En él se explican los posibles finales:

  • Extinción: desaparecen todas las fichas del tablero
  • Estable, o naturalezas muertas
  • Osciladores: disposiciones de fichas que oscilan entre dos o más configuraciones
  • Deslizadores: disposiciones de fichas que van viajando a lo largo del tablero, oscilando entre varias formas diferentes
  • Crecimiento ilimitado: el número de fichas no deja de aumentar

En cuanto a esta última posibilidad, en el artículo se explica que Conway creía que no existía una configuración inicial finita que creciera ilimitadamente, y ofrecía un premio de 50 dólares a quien fuera capaz de probar o refutar su conjetura. Según Gardner, la respuesta de los hackers a su artículo fue de tal calibre que estimaba que la manía de explorar las formas de Vida había costado millones de dólares en uso ilícito de ordenadores (recordemos que entonces los ordenadores eran máquinas muy caras, que sólo se podían permitir las empresas o las universidades). Fue Bill Gosper, uno de los hackers del MIT que trabajaba en el laboratorio de Inteligencia Artificial quien consiguió demostrar que Conway estaba equivocado al idear un cañón de deslizadores, una configuración de fichas que da lugar a deslizadores cada cierto tiempo, por lo que el número de fichas en el tablero cada vez es mayor.

En este enlace se ofrece una versión del juego de Vida. Entre las configuraciones iniciales que vienen predeterminadas está el cañón lanzadeslizadores de Gosper

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Cañón lanzadeslizadores de Bill Gosper

Cañón lanzadeslizadores de Bill Gosper

Para saber más: Steven Levy, 1994. “Hackers. Heroes of the Computer Revolution”. Dell Publishing; Martin Gardner, 1985. “Ruedas, Vida y Otras Diversiones Matemáticas”. Ed. Labor